
Este relato de solo 30 minutos está pensado para las y los mayores de siete años, quienes acompañan a Robin, un tierna y decida ave, en un peligroso viaje.
Lo que busca es dar una alegría para navidad a la familia de ratones a la que cree pertenecer pese a que las dudas sobre su lugar en la familia van aumentando. Para conseguir un regalo que sorprenda a los suyos se acerca al mundo de los humanos, lo hace junto a una urraca que le desafía a entender su verdadera identidad.
Sinopsis
Un huevo rueda desde su nido hasta la casa de unos ratones, los que pronto ven nacer a una pequeña ave, que adoptan e integran como a una más de la familia. La pequeña se comporta como un ratón, aprende a escabullirse, o al menos lo intenta y hace de todo para hacer feliz a su clan. Huyendo de un odioso gato, como todo buen ratón, se hace amiga de una Urraca, con quien se envalentona para vivir una peligrosa aventura en la casa de los “jumanos”.
La historia
Esta es una animación con personajes de fieltro maravillosamente hecha. En ella, un distinto intenta demostrar que puede ser el “mejor igual” de un clan que no es el suyo. En síntesis, el protagonista lucha por legitimar su lugar. El proceso nos es contado como una odisea de descubrimiento del mundo, seductora y tierna. El filme constituye otro aporte a los imaginarios infantiles de la animación stop motion, que vive un extraordinario revival creativo en la era digital.
Por qué verla
La crisis de identidad tan característica de quienes crecen en una cultura que no le es propia está trabajada magistralmente en esta musical historia. Es un relato con paisajes y figuras bellamente construidas y animadas, que incorporan dentro de la historia central la magia de la estrella de navidad. Demasiadas razones para verla.






