
Hay muy buenas historias para conversar del fin de la niñez, esta es una de ellas. Se trata de la historia de un niño de nueve años que pierde a su madre. Deambulando perdido por las calles de Tokio, encuentra la entrada al mítico mundo de las bestias. Allí conoce a una bestia que se convierte en su maestro. Pero no solo le enseña a ser más fuerte, ambos descubren el valor de un afecto verdadero que marca el fin de la infancia del niño ¿Qué une al niño con la bestia? El niño está completamente solo y la bestia es un ser sobrenatural aislado en su propio mundo. Entre ambos construyen una relación donde aprenden a quererse y aceptarse. Con el tiempo esa relación se convierte en un vínculo filial, que termina transformando sus mundos para unirlos más allá de la muerte. Una historia entrañable, que navega muy bien en el cine de aventuras.
Sinopsis
Esta es la historia de un niño de 9 años que quiere valerse por sí mismo luego de la muerte de su madre. Su explosiva rabia lo lleva a entrar en el mundo de las bestias, convirtiéndose en el anhelado discípulo de Kumatetzu. Una rabiosa y discriminada bestia que solo sabe relacionarse a partir de la fuerza, que quiere convertirse en el líder de su mundo. Un complejo alter ego con el que el niño deberá aprender a relacionarse, además de lidiar con el rechazo de las otras bestias, que temen que este humano pueda dejar salir su oscuridad.
La historia
Hosada es una de las voces más importantes de la animación nipona actual. En este filme vuelve sobre su tópico preferido: el significado del fin de la infancia. Lo hace adentrándonos en un mundo fantástico, donde el protagonista encuentra un curioso guía para dejar atrás su historia como un niño abandonado. El realizador da origen a un mundo visual extraordinario, que logra crear la emoción que sostiene este melodrama sobre la infancia.
Por qué verla
Los dibujos son una maravilla y nos muestran un Japón tradicional en el que se tiñe lana, se forja hierro, se fabrica papel y se venden frutas y platos deliciosos en el mercado. La pequeña mascota del niño, un monje y un amigo cercano de la bestia maltratadora hacen el rol de la conciencia y ponen el equilibrio en medio de las discusiones y la soledad de los protagonistas. El carácter fantástico de la historia no oscurece lo que quiere decir sobre la infancia que sobrevive forjando su propio camino.






