
Humanos capaces de adoptar la forma de los lobos para ser guardianes del bosque y una niña cazadora, cuya vida cambia cuando descubre su secreto y se une a una Wolfwalker para evitar la destrucción de su manada. El conflicto nos recuerda a Mononoke, pero en este film la hermandad entre las dos protagonistas lo cambia todo.
Esta maravillosa historia es un producción del realizador irlandés Tomm Moore, quien se aleja del CGI y recurre a técnicas de la animación del dibujo para crear un mundo conmovedor por su belleza, al servicio de un relato de acción y magia, centrado en la lucha por conservar un mundo sagrado: EL BOSQUE. Una aproximación diferente pero llena de la fuerza de MONONOKE para un filme brillante
Sinopsis
Robyn es una niña cazadora que se hace amiga de Mebh, una humana que se transforma en lobo, que vive con una manada como guardiana de un bosque antiguo. Dominar el bosque y destruirlo, matando a los lobos señalados como seres diabólicos, es una forma de imponer la dominación por la fe y el miedo a toda la población. Esta es la historia de la resistencia de dos niñas que enfrentan la destrucción de un espacio sagrado.
La historia
La cristianización de Irlanda bajo el dominio inglés se impone barriendo con todo lo que hace parte de las tradiciones heredadas de la cultura celta. Entre ellas la visión mágica del bosque antiguo y sus principales habitantes, los lobos. La historia se centra en la satanización de estos animales y de los humanos capaces de adoptar su forma y guiarlos como guardianes del bosque.
Por qué verla
Este film que cierra la trilogía sobre el folklore irlandés de Tom Moore, es deslumbrante y de una belleza incomparable. El valor de su visualidad es razón suficiente para verla. También trae lúcidas observaciones sobre la colonización y la dominación a través del miedo, todo contado con una narrativa ágil y entretenida, basada en el arte irlandés.






