
¿Cómo sobrevivir cuando la violencia homicida se lleva a los nuestros? Esa pregunta marca esta historia. Lo hace desde la experiencia de dos padres que enfrentan el asesinato de su hija en la escuela.
La violencia armada en sus diferentes formas, alcanza a diario la vida de miles de niños y niñas en todo el mundo. Son historias que no serán. Interrumpidas por la furia asesina de la violencia política, de la violencia delictual, del terrorismo, de la ocupación. Queremos recordarlas con este filme que nos habla de la lucha de los que quedan para sobrevivir a la pérdida.
Sinopsis
Dos padres viven la devastación de perder a su hija de 10 años, víctima de un tiroteo en su escuela. Cada espacio de la casa evoca la historia truncada y ahonda en el sufrimiento que los marca. La pena levanta un muro entre ellos, que solo podrán superar reconociendo la pérdida del otro como parte de la propia. Será el mensaje que les envía la hija antes de morir lo que los ayudará a encontrarse para seguir viviendo.
La historia
Este filme, deliberadamente narrado a través del silencio y de un estilo visual austero y minimalista, se basa en un hecho real. “Si me pasa algo, los quiero”, fue el mensaje envíado por una niña a sus padres, minutos antes de que un individuo irrumpiera en su clase disparando. El filme se centra en explicar el peso de la ausencia y de la pérdida de las vidas interrumpidas por la violencia homicida, que se transforman en un dolor permanente para quienes sobreviven.
Por qué verla
Son muchas las formas de violencia que a diario marcan la vida de niños y niñas. Con este corto queremos homenajear a todas las infancias marcadas por esas violencias. A los que eran niños y niñas hace 50 años en Chile, a los que resisten la violencia de la ocupación en Ucrania y Palestina, a aquellos que viven el terror de las pandillas en Haití. Nuestro homenaje también es para aquellos que luchan toda una vida por sobrevivir la pérdida.






