
Nos pusimos vintage. Esta serie del 2004 es una pasada, llena de aventuras, con personajes que hablan de la infancia y sus juegos, y de la capacidad que todos tenemos de imaginar lo inverosímil.
Salida de la factoría de Cartoon Network, hace parte de la poderosa imaginación de Craig McCraken, creador de series inolvidables como Las Chicas Superpoderosas . Si no la viste, te darás el gusto de disfrutar con las más alocadas aventuras de un niño y su pandilla de amigos imaginarios y podrás invitar a la Mansión Foster a quienes no la han visitado.
Sinopsis
Imagina un mundo donde los amigos imaginarios son reales. Ahora, piensa en el lugar al que van esos seres cuando sus creadores ya no los necesitan. Ese lugar es la Mansión Foster, una casona llena de extravagantes personajes liderados por Madame Foster, una excéntrica anciana. Cuando Mac va a dejar a su amigo Bloo, una gelatina azul, decide volver a visitarlo y formar una pandilla con él y otros habitantes de la casa, con quienes vive toda clase de situaciones.
La historia
En un nivel muy obvio esta serie es sobre la amistad. La relación de Mac y Bloo se vuelve problemática porque el niño debe crecer. Pero el vínculo entre ambos se resiste a desaparecer. Rompen las reglas y deciden seguir juntos. En el proceso ponen de cabeza el lugar donde van a dar los amigos imaginarios jubilados y en ese punto la historia se transforma en una oda al hogar de quienes no tienen lugar.
Por qué verla
Los amigos imaginarios siempre han sido el recurso de las niñas y niños solitarios, a veces desadaptados, que crean sus propios mundos. En esta serie de más 70 capítulos, se rinde homenaje a esas miles de aventuras que forman el mundo interior de muchas y muchos. Y se plantea cómo la imaginación, ese superpoder algo olvidado, es un lugar al que siempre podemos volver.






