
Volvemos a insistir en un material para los más pequeños. En esta historia los invitamos a descubrir el subsuelo de un paraje rural, donde existe un animado mundo, cuyos habitantes le enseñan a un despistado conejo como ser parte de una comunidad.
Usando el formato del relato breve, este corto relata los problemas de un conejo que intenta levantar su casa sin tomar en cuenta que ha llegado a vivir en un animado barrio.
Empeñado en hacer su casa sin considerar a sus vecinos, irrumpe en un espacio donde tendrá que aprender y disfrutar de ser parte de la vida común de un grupo formado por distintos seres que dan vida al subsuelo, que lo invitan a salir de su aislamiento porque hay una fiesta esperándolo.
Sinopsis
Un conejo encuentra un rincón donde cavar su madriguera, en lo que piensa es un paraje solitario. Quiere levantar su hogar siguiendo el rústico modelo que ha creado. Cuando empieza a cavar, descubre que ha llegado a un vecindario subterráneo, donde otros animales tienen hermosos espacios y viven diferentes estilos de vida. Buscando aislarse, provoca una crisis y debe pedir ayuda. La comunidad se moviliza y colabora para que construya el espacio que soñó.
La historia
Esta breve historia nos sitúa de manera ágil en la vida de un barrio bajo tierra, donde diferentes especies hacen su vida. Podría ser un bloque de departamentos en los suburbios de cualquier ciudad, cada espacio representa una forma de vida y los hábitos de diversos personajes, que miran divertidos al recién llegado.
Por qué verla
Una comunidad debe ser la relación perfecta entre lo que hacemos cuando nos necesitamos y el derecho a estar solos cuando lo deseamos. En este animado juego visual se representa el delicado balance que debe existir para darle lugar a las y los otros como parte de nuestra vida.






