
En este trabajo el realizador Mamoru Hosada usa la historia de unos niños lobos, incluyendo la historia de amor de sus padres, para hablar de esas otras formas de habitar el mundo y de hacer familia. Un relato sobre la valentía y el derecho a ser diferentes, contada con frescura y energía, que se centra en el dilema de muchos padres, que deben optar por proteger o dejar que los hijos elijan autónomamente el desarrollo de su identidad en un mundo hostil.
Sinopsis
Hana de 19 años asiste a la universidad en las afueras de Tokio. En su salón de clases conoce a un joven que resulta ser un hombre lobo. Ambos se enamoran y tienen dos hijos: Yuki y Ame. Desafortunadamente el padre muere mientras cazaba alimento para sus pequeños, que heredaron su particular cualidad. Para protegerlos, la madre emigra al campo donde pueden desarrollarse plenamente como los humanos y lobos que son. Pero en el proceso de crecer descubren que deberán elegir cómo asumir su identidad.
La historia
Su lado animal, como parte de una humanidad diferente, plantea retos y opciones que los hermanos exploran, abriendo diferentes caminos. Su crecimiento en un mundo aparte es también la historia de la formación de sus conciencias como seres distintos, que les permite indagar en sus semejanzas con los demás. Es la propia hija quien narra la historia de amor de sus padres y la libertad con la que ella y su hermano tomaron sus decisiones.
Por qué verla
A propósito del lado animal de sus personajes, Hosada nos habla de ser distintos y nos invita a profundizar sobre nuestra identidad, a la vez que nos permite reflexionar sobre los diferentes modos de ser familia, por medio del rol de una madre que ofrece todas las posibilidades para que sus hijos decidan dónde y cómo quieren vivir, ayudándolos a tomar conciencia de sus particularidades y los riesgos que deberán asumir.






