
Este encantador filme de la factoría Gaumont es una historia cuyo principal protagonista es el baile como el sueño de una niña, como espectáculo y como aventura. Las escenas de danza se suceden para contarnos la historia de una huérfana que va al París del siglo XIX a convertirse en la mejor bailarina del mundo.
La crítica llamó a esta película “una pieza delicadamente tallada” y pese a que el tratamiento de la historia de la niña bailarina y sus difíciles circunstancias está hecha de manera muy obvia, la bellísima técnica de animación con que está realizada y la espectacularidad de las escenas de danza le otorgan un encanto mayor que hace que el relato funcione.
Sinopsis
Felicia es una niña huérfana de Bretaña. Su pasión es la danza y sueña con ir a París para convertirse en una bailarina profesional. Para lograrlo se escapa con la ayuda de su amigo Víctor y viaja hasta el París de 1879. Allí usurpa la identidad de otra niña y se convierte en una destacada alumna de la Grand Opera House. Cuando el engaño es descubierto llegar a los escenarios se vuelve una arriesgada aventura.
La historia
Los sueños de la protagonista dependen de su fuerza para arriesgarse y vaya que corre riesgos. Esta aventura, bellisimamente ambientada en el París del siglo XIX, es una historia de superación y de convicción con todos los tópicos de los clásicos de la animación infantil. Los repite todos, incluido el rol de los amigos, que son fundamentales en el desenlace y en la transformación de la protagonista.
Por qué verla
Pese a que este es un relato convencional con todos los clichés propios de los cuentos de superación, su delicada factura nos introduce en el mundo de la danza del siglo XIX con la misma precisión que lo hace Degas y sus famosos cuadros de las pequeñas bailarinas. Por lo mismo es una historia que puede apasionar a aquellos niños y niñas que sueñan con bailar y sirve para mostrar el camino que recorren quienes se desarrollan en el mundo de la danza.






