
Un niño se pregunta cómo pudieron enviar a la perra Laika sola, a miles de kilómetros lejos de la Tierra, mientras trata de entender su vida después de la pérdida de su madre.
Esta historia trata sobre los efectos de la proximidad de la muerte desde la perspectiva de un niño de 12 años,que es separado de su casa y de su núcleo familiar.
El protagonista vive tempranamente la nostalgia por lo perdido, e interroga la crueldad inherente al mundo que lo rodea y que debe dejar atrás.
Uno de los aspectos más sobresalientes de este filme es que logra construir la perspectiva de un niño y su forma de recordar. De manera fascinante proyecta la idea de las infancias marcadas por la pérdida y la resiliencia con que se asume la necesidad de elaborar la propia historia.
Sinopsis
Un niño de 12 años es separado de su madre y enviado al campo. Queda al cuidado de un cariñoso matrimonio, que lo acoge en la comunidad rural donde viven. Le dicen que el alejamiento es para que su madre pueda sanarse. Pero él recuerda su deterioro y se da cuenta de que no habrá retorno. Cuando piensa en la suerte de la perra Laika, abandonada en el espacio, el temor a la muerte toma forma y entiende su orfandad.
La historia
La fragmentada forma en que recuerda cómo era su vida con su madre, antes de la desintegración del núcleo familiar, lleva al protagonista a buscar formas curiosas de expresar el miedo a la soledad. Más aún cuando el duelo se sobrepone con la continuidad de la vida en un espacio ajeno pero acogedor, donde debe inventarse otra vida, siendo uno con sus recuerdos.
Por qué verla
El relato toma la forma de una aventura de verano para decirnos que a veces no hay transición en el paso de la niñez a la adultez. El niño reflexiona continuamente sobre por qué alguien dejaría que un perro muera solo a cientos de miles de kilómetros de su hogar. Piensa en eso después de que su propio perro es llevado a una perrera antes de que lo separen de su madre.






