
Un mundo que ejerce una extraña atracción. Un espacio donde te ahogas, pero dónde te gustaría quedarte a jugar. Esa es la experiencia que propone esta serie.
La crítica ha dicho que tiene una cierta oscuridad, que es suave y cursi al mismo tiempo, con una buena cantidad de ansiedad arrastrándose por los bordes. Y es así. El repetido tópico de los cuentos sobre niños perdidos en el bosque adquiere un toque muy original, que le da a la odisea infantil un cierto aire de aventura existencial, donde se cuelan cuestiones inquietantes. Su estilo de animación es un deleite.
Sinopsis
Esta es la aventura de dos hermanos que deambulan perdidos en un extraño bosque a la deriva en el tiempo. Ambos enfrentan la travesía de forma diferente. El más pequeño parece dispuesto a dialogar con todos los extraños seres que le encantan para evitar que se vaya. El mayor, más temeroso busca ansioso el modo de salir. El espacio que los rodea está en constante cambio y descubriremos que están ahí por particulares circunstancias asociadas a una huida.
La historia
Este es uno de los productos más raros de Cartoon Network. En él se conjuga el dilema de Hansel y Gretel y el mundo del mago de Oz. En cada capítulo de 12 min de duración, sus creadores se sirven de una animación fina y delicada, que nos envuelve. A medida que la serie avanza nuestro temor por los hermanos crece porque todo lo que los rodea es ambiguo. No necesariamente da miedo pero es un universo inquietante.
Por qué verla
El mundo de esta serie está marcado por la nostalgia propia de los sueños, esa que nos hace desear volver a esos espacios raros donde transcurre la vida onírica cuando despertamos. A partir de ello, se convierte en una experiencia inmersiva que logra atraernos. Todo puede parecer inquietante pero hay suficientes payasadas para hacer que los niños se rían a carcajadas y suficiente subtexto para que descubran cuestiones más serias.






