
La historia de Wall-E ha conmovido a miles de espectadores en todo el mundo. El pequeño robot de limpieza varado en una tierra devastada, se convirtió en uno de los personajes más queridos de la factoría de Pixar. El filme no es solo la historia romántica de dos máquinas, tiernamente contada. Uno de sus mayores méritos es la tremenda inteligencia con que usa lo aprendido del cine de Chaplin para hacernos sentir la ternura y la soledad del protagonista usando como recurso el silencio. La manera en que recrea la soledad y la devastación marca los primeros 40 min del metraje. Después el encuentro, el juego, las aventuras y el romance.
Sinopsis
En un futuro distópico, la Tierra se encuentra despojada de vida y deshabitada. En medio de la desolación, Wall-E, un pequeño robot, lleva una rutinaria vida construyendo torres con los bloques de basura que arma. Todo cambia cuando aparece Eve, una robot exploradora enviada para buscar señales de vida. Wall-E se enamora al instante de Eve y la sigue en una emocionante aventura a través del espacio, que los lleva a la estación espacial donde viven los humanos.
La historia
Wall-E es una brillante creación de Pixar, construída con suma delicadeza y con un guión formidable. La historia está marcada por grandes momentos de silencio, donde el énfasis se pone en las pequeñas e intensas situaciones de ternura de un robot que sigue a su amada. Ambos saben más de las emociones que los propios seres humanos que viven errantes en una nave espacial imposibilitados de volver a la Tierra.
Por qué verla
Esta realización juega muy bien con una diversa gama de colores para dar cuenta de la soledad, la destrucción, la desconexión, la esperanza, el amor y la amistad. En ella Wall-E, nuestro romántico héroe, nos enseña que, incluso en un mundo devastado, el amor y la determinación pueden cambiar el destino de todos. Es una invitación que nos desafía, entre otras cosas, a disminuir la basura que generamos y a cuidar la vida vegetal.






