
El extraordinario Wes Anderson justificó su entrada al cine infantil contando que Fantástico señor zorro de Roald Dahl fue el primer libro que tuvo “Adoro al señor Fox porque es a la vez un héroe y un truhán y porque su sofisticación lo convierte en un personaje único” Como un homenaje a sus propios recuerdos, el cineasta produjo esta bellisimo adaptación stop motion, que mantiene toda la picardía de su texto de origen.
Su épica nos adentra en la eterna pugna entre la vida salvaje y la domesticación, a través de los afanes de un zorro un tanto snob, que aspira a una vida burguesa y disputa con los humanos su derecho a los bienes de la civilización.
Sinopsis
La trama nos lleva a la alocada historia de un zorro adaptado a la vida familiar, que vuelve a robar a la granja de gallinas de un temible granjero. El hombre organiza una feroz cacería para exterminar al ladrón. En su lucha por salvarse el zorro pone en peligro la vida de todos los animales del territorio. Así, el intrépido personaje y su familia terminan liderando una desesperada resistencia, cuyo resultado es incierto. Usando la técnica del stop motion, Anderson adapta uno de los cuentos más famosos de Roald Dahl, creando un hermoso filme.
La historia
Mientras el snob zorro ladrón de gallinas, se encuentra dudando de sí mismo, lidera una resistencia que tiene algo de entrega resignada a la transformación de la vida animal. La complicidad de los demás animales es una señal de que les ha ganado la domesticación. Ese es el nudo de la tragedia que se deja ver en medio de la frenética comedia; la pérdida de una esencia por la que el zorro siente una terrible nostalgia, que será su redención y la perdición de quienes le rodean.
Por qué verla
El director utiliza el enfrentamiento entre humanos y animales para trabajar el profundo desamparo de lo salvaje, condenado a desaparecer. Si en la estética y la técnica de animación se lleva al límite lo artificial (incluyendo el aspecto antropomórfico de los animales), lo cierto es que su registro más bien surrealista invita a entender la historia de los animales como una lucha. Si vivimos animando una sensibilidad que nos ayude a entender que no solo nosotros habitamos el mundo. ¿Qué tal usar esta extravagante fábula para explicar el dilema que nuestra forma de vivir plantea a la vida animal?






